Prácticas de bajo impacto

Estas sencillas recomendaciones, elaboradas por la Dirección Regional Patagonia de la APN, apuntan a minimizar el impacto que las actividades turísticas y recreativas causan en las áreas naturales protegidas.Su filosofía básica es: “No deje signos de que haya estado alguna vez en el lugar”. Si las seguimos, nuestros hijos y nietos podrán disfrutar de lo mismo que hoy disfrutamos nosotros

Al caminar

Caminar en fila sin salir del sendero. Caminar dispersos usando el borde del sendero, aumenta la erosión y altera el lugar.

Evitar caminar sobre suelo anegado. El suelo cargado de agua es mucho más susceptible de deterioro.

Salir sin mascotas (perros, gatos); los perros, por ejemplo, son por naturaleza predadores, y van a tender a perseguir y molestar ejemplares de la fauna.

Mantener lo más bajo posible el nivel de ruido. Los ruidos extraños alteran el comportamiento de la fauna y deterioran la calidad de la experiencia en la naturaleza, para usted y los otros visitantes.

No cortar camino en los zigzags o caracoles. Circular por la línea de máxima pendiente produce un alto grado de erosión del suelo. Los “atajos” se erosionan severamente.

Hacer los descansos fuera de la picada y en lugares con poca vegetación. Descansar sobre la picada obliga a otros caminantes a salir de la misma para pasar.

Donde no hay picadas

Como regla general, se debe caminar por los senderos, pero en ocasiones se transita por áreas sin ellos.

En ese caso:

Dispersar el grupo y no caminar en fila. Caminar en fila donde no existe picada, crea nuevos senderos en áreas prístinas donde no son convenientes.

Elegir zonas de superficies durables, como roca, pedreros o cursos de arroyos secos.

Si se camina fuera de picadas, no señalizar (con cintas u otros objetos colgados o amarrados, o con machetazos en los árboles). Eso produce impacto visual negativo en un área silvestre, que hay que atravesar sin dejar marca; por algo no existen picadas.

Acampe

Acampar en lugares permitidos; en las zonas libres muy frecuentadas, hacerlo sólo en lugares ya impactados con anterioridad.

En lugares poco frecuentados, sólo acampar en sitios libres de vegetación. Dispersar las actividades en el sitio de acampe, para no pisotear en exceso ningún punto.

Nunca acampar en sitios ligeramente impactados, así se recuperan.

En el sitio de acampe, usar calzado de suela blanda como zapatillas o alpargatas.

Evitar el pisoteo de la vegetación.

Tratar de acampar cerca de pequeñas elevaciones con algo de bosque. Esos sitios algo elevados son más cálidos que las orillas de arroyos o los pastizales húmedos, donde a la noche baja aire frío. También suelen tener menos insectos, y menos vegetación delicada sensible al pisoteo. Y se evita interferir con la fauna que necesita acercarse al agua.

Disponer el campamento de manera que sea disimulado por

árboles, arbustos y rocas. Eso va a aumentar la sensación de soledad y privacidad en otros.

Si se acampa en áreas altas, no va a tener que hacer canaletas alrededor de la carpa. Las canaletas pueden desatar erosión y dejar cicatrices muy duraderas. Trate de quedarse en un sitio no más de 4 días, para minimizar la acumulación de basura y evitar dañar la vegetación y suelo del sitio.

Dicen que “los buenos sitios de campamento no se hacen, sino que se encuentran”. Adáptese a la naturaleza y no adapte la naturaleza para usted. No construya estructuras, como círculos de piedra alrededor del fuego, “camas”, bancos, repisas, etcétera. No corte plantas verdes. Antes de irse del lugar, revíselo y asegúrese de que no queden rastros de su visita.

¿Campamentos o playas de estacionamiento? Evite llevar innecesariamente su vehículo hasta la carpa, deteriorando la vegetación y el suelo. Tampoco lave vehículos en cursos y cuerpos de agua ni en sus orillas.

Si acampa en un área donde están permitidos los perros, manténgalos siempre controlados y atados el mayor tiempo posible. De todos modos, trate de no llevar perros ni otras mascotas a las áreas silvestres.

Fuego

Siempre lleve un calentador liviano y trate de no hacer fuego.

Si tiene que hacer fuego, y sólo si está permitido, trate de usar un sitio de fogón ya usado en vez de inaugurar uno nuevo.

Usar leña seca y caída que pueda cortarse a mano. Los grandes troncos son hábitat de muchos organismos. No cortar leña en pie (ni verde ni muerta).

Si quema basura, luego llévese los restos que no se han quemado.

Haga el fuego no demasiado lejos del agua.

Si va a un sitio no usado antes, elija un punto alejado de árboles y arbustos. Trate de hacerlo sobre suelo inorgánico. Si no puede conseguir ese tipo de suelo, saque las ramitas y hojarasca hasta que llegue al suelo “desnudo”, y acumúlelas para usarlas luego en el fuego. Resista la tentación de construir un círculo de piedras, aunque si ya existen úselos. Puede usarse una o dos piedras para sostener las ollas, pero un círculo completo no es necesario, y no evita que un fuego se escape.

En realidad, lo mejor y menos impactante es no hacer el fuego directamente sobre el suelo sino sobre un receptáculo de metal o un montículo de arena sobre una lona (la técnica del “fuego de montículo”).

Nunca haga un fuego al lado de una gran roca, porque el humo la va a ennegrecer; o en un pastizal o mallín, donde la cicatriz va a permanecer. Seleccione un punto arenoso o de suelo muy duro.

Alimente el fuego de a poco, para evitar quemar la vegetación circundante. La leña chica es preferible porque se quema completamente y proporciona un sustrato de brasas limpias y bien calientes; y cuando se vaya del lugar, no va a dejar troncos semi quemados.

NUNCA deje el fuego sin atender.

Fume sólo en lugares seguros. Queme o llévese de vuelta los filtros.

 Aspectos sanitarios

En áreas sin baño ni letrina, que cada individuo haga un pocito de unos 20 cm de profundidad (si no tiene palita, se puede hacer con el pie), a por lo menos 60 m de cualquier curso o cuerpo de agua, y cubra las deposiciones con suelo. Luego, lávese las manos pero no en el arroyo o el lago. No orinar cerca del agua, el campamento o los senderos.

Para un grupo, excavar una trinchera de unos 30 cm de profundidad y no más de 30 cm de ancho, a por lo menos 60 m del agua, el campamento o el sendero. Luego de cada uso, cubrir las deposiciones con suelo y apisonar con el pie o la palita. Cuando los desechos lleguen hasta unos 10 cm de la superficie, llenar la trinchera y camuflarla con piedras, hojarasca, etcétera.

Usar papel higiénico biodegradable, blanco y no perfumado.

Hasta los jabones biodegradables contaminan el agua y dañan a los peces tanto como a otra vida acuática. No lave en los arroyos o lagos. Lavar la vajilla o la ropa lejos de cuerpos o cursos de agua, con jabón blanco. Hacer un pocito y tirar allí el agua jabonosa. Al irse del lugar, rellenar el pocito.

No enterrar la basura. Llevarse de vuelta hasta el último pedacito que no se haya quemado. Si planeó bien las cosas, va a tener poca basura que llevar de vuelta.

Las tripas de pescado, enterrarlas en el pocito o letrina explicada más arriba. Nunca las deje tiradas en la orilla ni las tire al agua. Ensucian el área, y facilitan el contagio de parásitos.

Cabalgatas

Usar la menor cantidad posible de caballos. Además, aplique las recomendaciones para transitar por senderos o por áreas sin sendero (a campo traviesa). Ver “Al caminar” y “Donde no hay picadas”.

Evite los sectores y los períodos del año con el suelo saturado de agua, o con mallines, surgentes o vertientes. El suelo húmedo es muy  everamente impactado por los caballos.

Haga que sus animales tomen agua en vados o lechos rocosos o pedregosos, evitando las márgenes o barranquitas de cursos de agua con suelo blando. De ser posible utilice bebederos o déles agua en un balde.

En las paradas, atar el caballo a un buen árbol de no menos de 20 cm de diámetro. Los árboles más pequeños son más blandos y se dañan fácilmente por el tironeo y la abrasión de las riendas. Envuelva la soga dos veces alrededor del tronco antes de atar el nudo, así disminuirá el daño a la corteza (los movimientos del caballo no moverán la soga). Elija un sitio seco y resistente al pisoteo.

Si el caballo debe estar atado mucho tiempo, estire bien una rienda o una soga (bien arriba de la cabeza del caballo) entre dos árboles grandes, en un sitio seco. Ate el caballo al “riel” de rienda o soga así se puede mover libremente (reduciendo la tendencia a pisotear un punto o dejar cicatrices en los árboles).

Si puede, es preferible manearlo, lo que permite que el caballo pastoree en un área mayor, sin deteriorar un punto. Si lo ata por medio de una  estaca al suelo, mueva al animal a menudo, y saque las estacas cuando se vaya.

Los animales que están pastando o atados por largo tiempo, deben estar alejados por lo menos 50 metros de lagos, arroyos y campamentos, para evitar contaminación de aguas, excesivo pisoteo de vegetación y suelo, y situaciones desagradables (excrementos, orina).

Disperse las acumulaciones de bosta con un palo, para acelerar su descomposición y mejorar el aspecto con que deja al área.

En las paradas (aunque sean cortas) ate los caballos fuera de la picada, por consideración a los otros usuarios y para evitar desgaste excesivo del sendero.

Si es posible y aconsejable, utilice llamas en lugar de caballos

(su impacto resulta mucho menor).

Fauna

Observe a la fauna a la distancia; no siga ni se acerque a los animales.

Nunca alimente a la fauna; perjudica la salud de los animales, altera sus comportamientos naturales y crea dependencia, y los expone a predadores y otros peligros.

Deje lo que encuentra

Preserve el pasado: observe, pero no toque, las estructuras y artefactos arqueológicos, históricos y culturales.

Deje las rocas, plantas (o sus partes, como flores) y otros objetos naturales, como los encuentra.

Evite introducir o transportar especies no-nativas.

Cortesía

Si se encuentran en un sendero gente a caballo y caminantes, estos últimos deberían esperar el paso de los caballos saliéndose del sendero ladera abajo, y sin hablar fuerte, hasta que pasen los caballos.

En las áreas silvestres, las radios, grabadores, instrumentos musicales muy fuertes, y los gritos permanentes, están fuera de lugar. Además, si cuida estos aspectos vas a ver más fauna.

Guía Visual Parques Nacionales de la Argentina ISBN: 84-8014-642-7 NIPO 311-05-029-7

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